2016 – trabajo en proceso

Empecé este proyecto realizando retratos de forma improvisada en la calle a personas desconocidas. Buscaba gente extravagante, con estéticas potentes y diferentes a la mayoría. Al igual que mucha gente, tenía una idea preconcebida sobre este tipo de perfiles, pensaba que eran gente rara, frágil, que quizás teníamos de su estética una coraza ante la sociedad a la que rechazaban. Nada más lejos de la realidad, el trabajo de investigación y el trato directo con los retratados cambió por completo el concepto que tenía sobre ellos.
En 1995, David Weeks, neuropsicólogo del Hospital Real de Edimburgo, estableció las diferencias entre alguien clínicamente loco y una persona con comportamiento extravagante.Durante diez años, Weeks entrevistó a más de mil personas considerados extravagantes, y publicó los resultados de su investigación en el libro Excéntricos: Un estudio de cordura y rareza, dejando conclusiones que no dan cabida a la duda, pues encontró 15 adjetivos que se pueden usar para las llamadas personas extravagantes: inconformistas sociales, creativos desmesurados, sin trauma por el conocimiento de su persona, idealistas, además de ser más sanos y felices, tienen un sentido del humor desarrollado y una curiosidad tan grande como la de un niño.
Además, consumen menos alcohol o drogas, tienen que visitar menos al médico y viven un poco más que los demás, porque “al no reprimir su naturaleza más profunda, sufren menos estrés”. Weeks calcula que la proporción de excéntricos es de 1 por cada 5.000 a 10.000 personas, al menos en el mundo anglosajón.
Weeks también estableció que la mayoría de los excéntricos tiene gran actividad mental, se plantea retos y suele tener éxito en lo que se propone. De hecho, muchos son artistas o científicos, actividades asociadas con la creatividad.

 

I started this project by making improvised portraits on the street to unknown people. I was looking for extravagant people, with powerful aesthetics and different from most. Like many people, I had a preconceived idea about these types of profiles, I thought they were weird, fragile people, that perhaps we had a shell of their aesthetics before the society they rejected. Nothing could be further from reality, the research work and the direct deal with the portrayed completely changed the concept I had about them.
In 1995, David Weeks, neuropsychologist at the Royal Hospital in Edinburgh, established the differences between someone clinically insane and a person with extravagant behavior. For ten years, Weeks interviewed more than a thousand people considered extravagant, and published the results of his research in the Eccentrics Book: A Study of Sanity and rarity, leaving conclusions leave no room for doubt, for he found 15 adjectives that can be use for calls extravagant people: social nonconformists, unconscionable creative without trauma for knowledge of his person, idealistic, besides being healthier and happier, have a sense of humor developed and as large as a child’s curiosity.
.In Addition, consume less alcohol or drugs, have to visit the doctor less and live a little more than others, because “not repress their deepest nature, suffer less stress.” Weeks estimated that the proportion of eccentrics is 1 per 5,000 to 10,000 people, at least in the Anglo world.
Weeks also established that most eccentric has great mental activity poses challenges and usually succeed in what is proposed. In fact, many are artists or scientists, activities associated with creativity.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

 

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